Arranca el Mundial de fútbol con Donald Trump como anfitrión. Un evento que la FIFA promociona como impulsor de la paz y la unidad entre culturas tendrá en el palco al artífice de varios conflictos ilegales y una agresiva política contra parte de su población.
¿Hay razones para no acudir? La Sexta Columna elabora su propio álbum de cromos, con el que repasa la historia de un torneo utilizado por líderes autoritarios y para blanquear dictaduras. Mussolini fue el primero.
En Italia 34, el fascismo utilizó el fútbol para limpiar su imagen. Un Mundial amañado desde la política al que la España de la República acudió como favorita y regresó con 7 lesionados, tras una épica gesta que la historia deportiva ha bautizado como “La Batalla de Florencia”. Argentina 78 fue el escaparate del dictador Videla. A menos de un kilómetro del estadio Monumental de Buenos Aires, su junta militar torturaba a sus presos políticos.
Columnas de la historia entrevista en Argentina a uno de aquellos forofos encarcelados que siguieron el torneo junto a los mismos carceleros que los torturaban.
Franco también logró su propio Mundial, aunque acabara celebrándose en democracia. España 82 fue también un escaparate… pero para la banda terrorista ETA, que atentó hasta en tres ocasiones durante el evento. Una de ellas contra un niño de 10 años, que hoy relata a La Sexta Columna sus recuerdos junto a la selección española que quiso arroparle.
Después vendrían Catar 2022, Rusia 2018… La corrupción en la FIFA y el uso interesado del fútbol para tapar la violencia, el abuso y la muerte completan esta colección de cromos sobre la cara oculta de los mundiales.
