El domingo, a las 21:30 horas, ‘Anatomía de…’ viaja a febrero de 2003, en un momento en el que el mundo del cine español abarrotó el Palacio de Congresos de Madrid para asistir a una nueva gala de entrega de los Premios Goya. Pero la de ese año no iba a ser como la de otros años.
Y es que antes de la gala, los españoles observaron atónitos al entonces presidente José María Aznar, con los pies sobre la mesa y fumándose un puro con el presidente estadounidense George Bush, mientras mostraba de forma abierta su intención de llevar al país a la guerra de Irak con la excusa de unas armas de destrucción masiva que nunca aparecieron.
El clamor contra la guerra empezó a extenderse por las calles y el mundo del cine no quiso quedarse al margen. Un grupo de actores y actrices idearon un plan: convertir la gala de los Goya en un acto de protesta que, además, se retransmitiría en directo por la televisión pública. Para ello, repartieron en mitad de la alfombra roja chapas, insignas y consignas.
El resultado fue una gala histórica que cambió para siempre el cine español. Los actores y actrices le metieron un gol a TVE y, por extensión, al Gobierno de Aznar. Y todo sin que hubiera tiempo para ningún tipo de censura. Pero, ¿cómo se diseñó? ¿Cómo reaccionaron desde la cadena pública? ¿Y desde el Ejecutivo?
