Tercer y cuarto capítulo de la serie documental ‘No se lo digas a nadie’

Foto: Atresmedia.

La Guardia Civil reúne pruebas suficientes que incriminan al responsable. Además, hay un hecho en su pasado que no pasan por alto. Pero no pueden detenerle. Mientras los agentes maquinan una estrategia para conseguir que el sospechoso se entregue, una joven, en Brasil, vive angustiada. Ha recibido, a través de Whatsapp, la prueba definitiva del crimen del que todo el mundo habla. Son imágenes brutales que muestran los cadáveres de las víctimas y, también, el rostro de su asesino. Pero hay algo más. Ella sabe que el criminal esa noche no estuvo solo.

¿Por qué acabó asesinada la familia Campos? La pregunta sobrevuela la sala de vistas donde se juzga al único acusado. El relato de los testigos y los audios de Whatsapp de las víctimas, descubren la pesadilla vivida por Marcos, Janaína y sus hijos los meses previos a la tragedia. Un drama familiar cuyas consecuencias nadie supo ver a tiempo.

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