El Benidorm Fest 2026 fue anoche la edición menos vista de su historia tanto en número de espectadores (1.085.000) como en cuota de pantalla (12.1%). Y no ha sido por las cabalgatas de Carnaval: pierde cinco puntos de share y casi la mitad de los televidentes. ¿Qué razones explican este bajonazo?
*Pérdida de su misión original.- A pesar de presentar una excelente factura técnica, visual y de presentación, el Benidorm Fest 2026 ha perdido parte (no toda) de su esencia: elegir al nuestro representante del Festival de Eurovisión. Sin ello, el festival de la música queda un tanto descafeinado, ya que se elige a uno o varias artistas en función de otros parámetros subjetivos, pero igualmente respetables (una afinidad con el tema y el estilo musical, una sobresaliente voz y escenografía y una letra que impacte y emocione entre el público asistente y el televidente, entre otros).
*Hundimiento del televoto.- Como consecuencia del punto anterior, el televoto se hunde y registra casi 195.000 votos menos que en su edición anterior. En total, se han registrado sólo 46.000 votos entre llamadas, sms y RTVE Play.
*Emisión tardía.- Ofrecer un espectáculo lleno de sorpresas a partir de las 23.00 horas entre semana es cuanto menos muy arriesgado: muchos madrugamos entre semana y no es plan de quitarle horas a Morfeo…siempre está la opción – muy válida, recomendable y gratuita – de disfrutarlo y vivirlo, de nuevo y con calma en RTVE Play, pero no es lo mismo…
*Demasiado demasiados.- 18 artistas y 18 propuestas todas ellas muy diferentes entre sí: desde baladas muy románticas pasando por bachatas, rock, pop, indie y flamenco electrónico. Demasiado demasiados hacen que las galas duren más de cuatro horas en directo y quizás habría que darle una vuelta al refrán, tan aplicable, a veces, tanto en la tele como en la vida: «Menos es más».
