Manuel Carrasco se dio a conocer al gran público en la edición de 2002 de ‘Operación Triunfo’. El concurso catapultó a la industria musical y cambió la vida a un chico que venía de una familia humilde de Isla Cristina (Huelva).
Su carrera se ha forjado a fuego lento. Tras quedar segundo en ‘Operación Triunfo’, tocó en salas y teatros durante más de una década antes de llenar estadios. Hoy es el músico español que más entradas ha vendido en un concierto. Y puede escoger el estudio en el que graba sus discos, como el mítico estudio Abbey Road de Londres.
Jordi y Manuel se encuentran en las calles de la capital británica. Caminan, comen ‘fish and chips’ y charlan de la vida; se toman unas pintas en un pub y comparten escenario cantando juntos en un ‘open mic’.
El artista recuerda su infancia, en la que le tocó vender las coquinas que mariscaban sus hermanos o pintar paredes para ganarse la vida. En la charla aparece el Manuel Carrasco que se moja, también en sus canciones, criticando la xenofobia de la ultraderecha o reivindicando lo andaluz. El lado menos conocido y agradable de su experiencia con ‘Operación Triunfo’ o sus primeros años en la industria también aparecen en la conversación.
