Exclusiva / Andrea Vilallonga: “La comunicación son relaciones y las relaciones son vida”

Fotos.- Cedidas.

Alguien dijo una vez lo siguiente: “La comunicación, que acerca lo que la distancia separa, es el puente entre las personas y las posibilidades.” Una frase que viene como anillo al dedo para conocer un poco mejor a Andrea Vilallonga, consultora de imagen y comunicación. Hoy, cede parte de su valioso tiempo para ser entrevistada en exclusiva por la web Y desperté…

¿Cómo es Andrea Vilallonga fuera de las conferencias y de los programas de televisión?

Depende de con quién esté: si estoy sola en el avión, si estoy con mis amigas,…depende, pero fuera de las conferencias soy bastante similar a como soy dentro de ellas. No hay ningún personaje.

¿Cómo y cuándo empezaste a interesarte por el mundo de la asesoría de imagen?

Hice asesoría de imagen a los 30, estudié, estuve dedicándome a ello casi unos siete u ocho años y luego ya empecé a poner el foco en la Comunicación, que es cuando ya viré al Mírate y entré directamente con la comunicación en Operación Triunfo.  Desde entonces, hace ya casi diez años, estoy cien por cien en la parte del análisis de la comunicación de las personas y en cómo mejorarla con las personas.

¿Qué es la comunicación? ¿Por qué consideras que la comunicación es algo tan simple y, a la vez, también complejo?

Es la herramienta que nos permite tener relaciones y vivir mejor. De hecho, hay una frase que me gusta mucho y es al revés: “la vida son relaciones y las relaciones son comunicación”. Pero, lo podemos decir al revés: “la comunicación son relaciones y las relaciones son vida”.

Es muy simple porque realmente es fácil, abres la boca y salen las palabras una vez que aprendes a hablar pues ya está y ya comunicas, incluso, los niños, sin hablar, ya comunican: ven algo, señalan…es como muy instintivo ponerlo en marcha. Pero, justamente, la dificultad está en que es tan instintivo, y tan natural del ser humano, que cuando queremos hacerlo con consciencia es muy difícil cambiar algo cuando sale natural. Entonces comunicar bien es muy complicado: comunicar en sí no lo es, pero comunicar bien, con coherencia, con consciencia, sabiendo cuáles son las consecuencias y cuáles son los objetivos que queremos alcanzar eso es más difícil.

Hay una frase que dices mucho en las conferencias y que es la siguiente: “No es lo mismo parecer que ser”…¿qué diferencia hay entre un concepto y otro?

Ser es como eres tú: yo soy una persona amable, me siento que soy generosa, simpática…es tu percepción de tu carácter y de tu personalidad. El “parecer”, a veces, no tiene nada que ver con el “ser” porque tiene que ver por cómo somos percibidos por los demás. Aquí entra en juego la otra persona.

Es decir, no es tanto qué parezco yo, sino cómo soy percibido. De hecho, hay muchos malentendidos de comunicación que empiezan por esta diferencia entre el “ser” y el “parecer”.  Cuanto más se comunican conmigo al principio de una relación, desde lo que parezco ser y no desde lo que soy. Hasta que no se llega al interior de la persona está una fachada que envía una especia de “inputs” que, quizás, son diferentes de lo que somos. Por mi físico, a veces me dicen que soy borde y arrogante, pero yo no me considero como tal. Puedo serlo, como todos, pero no me considero que lo sea.

¿Qué es el Activismo positivo? ¿Qué claves destacarías como esenciales para aplicarlo a nuestro día a día?

Es la decisión que tomamos en la vida de decidir ir adelante, a pesar de las circunstancias que hay. Aunque suene un poco redundante, la positividad, para mí, es accionar, es ir adelante. Es accionar la acción, es intentar buscar la parte del “vamos hacia adelante” en vez de buscar quién es el culpable y ver dónde está el problema. Es, en definitiva, buscar cómo salimos de aquí y cómo solucionamos las cosas.

No creo en tanto en las claves, sino en no quedarnos anclados en las pequeñas cosas que nos pasan día a día: que si ése se ha colado, que si el otro no sé cuánto. Sabes esas pequeñas cosas que nos amargan los días cuando también hay muchas cosas buenas y positivas que no les damos importancia y nos quedamos anclados en, por ejemplo, “me he mojado”, “ha llovido”… en vez de mirar, “oye, qué chulo, así no tenemos que regar el jardín”. Es decir, nuestro bienestar depende de lo que nos pase.

El otro día oía a una chica que decía que “en la vida hay que ser termostato, pero no termómetro”. Y me gustó muchísimo esta frase porque el termostato lo regulas a la temperatura que quieras, mientras que el termómetro baja o sube según el tiempo en el que estés.

¿Existen las personas tóxicas? ¿Cómo debemos protegernos ante ellas? ¿El halago debilita?

Me parece muy fácil etiquetar y, sí, todos podemos ser tóxicos en algún momento. Es verdad que hay gente que es todo el rato, pero me sabe mal porque hay personas que lo pueden ser y están pasando por un mal momento. Y en ese mal momento la única salida que tienen es ser tóxicos de una manera desagradable. Luego están los que son tóxicos por maldad, pero habría que ver qué les ha pasado realmente y cuál es su contexto porque nadie nace tóxico. Nos transformamos en personas tóxicas y las circunstancias y el contexto de nuestra vida y decisiones hacen que seamos así.

Lo más triste de las personas tóxicas es que no se dan cuenta y no puedan cambiarlo porque, al final, se trata de una fase puntual. Todos hemos conocido a alguien tóxico y nos hemos alejado y es lo mejor que podemos hacer. Vamos a ser buenos hoy y pensar que seguramente estén pasando por un momento tóxico.

El halago no debilita, para nada: todo lo contrario. Nunca te creas todo lo malo ni todo lo bueno y esto también es verdad cuando empecé con Operación Triunfo. Y es verdad porque ni lo malo es tan malo ni lo bueno es tan bueno: la gente que te adora tampoco es para tanto y la gente que te odia tampoco es para tanto. Pero, soy una ferviente creyente de que se avanza potenciando lo bueno que potenciando lo malo.

Si el halago lo entendemos como peloteo, mal. Si el halago lo entendemos como potenciar las partes positivas de esa persona para que sea más feliz, se sienta más segura y se sienta mejor, entonces me parece perfecto.

¿Qué es Ni puto caso? ¿Cómo y cuándo surgió este título? ¿Qué va a encontrar el lector o lectora en él?

Ni puto caso es un manual de comunicación con dos objetivos muy claros: aprender a que te hagan más puto caso en el ámbito de tu vida que tú creas y conseguir no hacer ni puto caso en el ámbito de tu vida que no necesitan hacer ni puto caso.

Al final, aprendes de las dos cosas, a practicar esa parte de la comunicación que te va a hacer más visible y aprender a alejarte de las cosas que no te sirven, es decir, ese exceso de información o infoxicación, como quieras llamarlo.

El título surgió hace tiempo que lo tenía en mente porque es una cosa que utilizo mucho en mis ponencias. Al final, cuando hablo de comunicación, siempre digo que lo que queremos todos en general es que nos hagan puto caso. A nadie le gusta hablar y que nadie te escuche porque a todos nos gusta que nos hagan puto caso. De hecho, me costó mucho venderlo a la editorial porque ponía palabrotas y pensaban que era una persona como muy seria y formal.

Cuando les dije que quería llamar a mi libro: “Ni puto caso”, me preguntaron que, si estaba segura, que se iba a ir en contra de mi imagen…y les pregunté que si no habían visto una ponencia mía, que soy justamente eso. Soy una persona muy cañera y luego ya lo vieron claro. Es verdad que siempre es arriesgado poner una palabrota ahí, pero, bueno, digo tantas palabrotas siempre que tampoco me parece muy distinto a cómo soy yo.

De hecho, creo que, de los tres libros, Ni puto caso es el que más se parece a mí. Es el más yo: el primero era muy tenue y muy serio; el segundo fue un poco regulinchi, pero éste es el más yo cien por cien.

Ni puto caso es tu tercer libro publicado. Si la editorial te diera una oportunidad de publicar un cuarto. ¿De qué trataría y qué título le pondrías?

Ya lo sé y sé cuál sería su título porque lo digo siempre: “La gente es idiota” con un subtítulo, muy importante que es: “La gente es idiota y todos somos el idiota de alguien”. Ése es el libro que me gustaría escribir, pero no sé cómo enfocarlo aún. Para mí, escribir es una manera de compartir las cosas que tengo, pero no es el canal de comunicación en el que me sienta más cómoda. Prefiero, por ejemplo, comunicar contigo, tener conversaciones…todo lo que sea el lenguaje oral es más lo mío.

¿Qué es Skool? ¿Cómo y cuándo surge esta iniciativa y qué objetivos persigue?

Skool es una escuela online para comunicar con personas, aunque mi “fuerte” es la comunicación con empresas. La gente me pregunta que por qué no podíamos aprender conmigo y yo no tengo tiempo para ello. De hecho, tuve una escuela hace tiempo, la cerré porque era insostenible el formato escuela, pero me ha gustado mucho ayudar a las personas a que se comuniquen mejor.

La persona que me ayuda con el marketing y el branding me comentó que había salido una plataforma muy interesante que te puede servir y venirte muy bien. Me comentó que tengo muchísimo contenido que está ahí muriéndose de asco en mi ordenador y me preguntó que me parecía si montaba la Skool para que la gente pudiera acceder a todos estos contenidos de comunicación para aprender a comunicar mejor con cualquier audiencia: desde tu familia, hasta en el trabajo, hasta las personas que quieran crear contenido para redes… Es decir, yo sé mucho de un tema, pero no sé cómo enfocarlo. En este caso, la Skool te ayuda a encontrar el camino para enfocar estos contenidos.

Tenemos una comunidad que ayuda a evolucionar entre todos sin que yo esté presencialmente. Por ejemplo, otra persona te ayuda y te da su feed-back muy amoroso y muy amable todo. Se ha creado un ambiente muy chulo dentro de la Skool. De hecho, a mí me gusta pasar, leer los comentarios, hay cosas en directo y la verdad es que es muy divertido.

¿En qué otros proyectos profesionales andas metida?

Pues, ahora mismo, en ninguno más. Estoy a tope con un proyecto en el que me han pedido que haga formación en italiano y estoy inmersa en esto del italiano. Lo llevo estudiando desde Enero y estoy haciendo unas formaciones en las que me han dicho que lo hablo mal, pero que se me entiende todo, así que estupendo. Con el libro, OT este año…tengo el cupo cubierto. | Exclusiva Y desperté… Todos los derechos reservados. Especial agradecimiento a Stephane por hacerlo todo tan fácil y, por supuesto, a la propia Andrea por su complicidad y buen rollo que siempre transmite dentro y fuera de las pantallas.

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