Esta semana, en el final de temporada de ‘Ordena tu vida’, Inés Hernand y su equipo se enfrentan a dos casos en los que la acumulación de objetos ha terminado deteriorando la convivencia familiar: una casa convertida en un auténtico parque de atracciones por las colecciones acumuladas y un hogar marcado por una mudanza sin terminar.
Elia, su madre, su marido y sus dos hijas pequeñas viven en una casa heredada de los abuelos, un lugar repleto de recuerdos donde siempre se han celebrado grandes reuniones familiares. El problema es que todos son coleccionistas y les encanta jugar, así que la acumulación les ha desbordado. Cientos de peluches, juguetes, disfraces, miles de ranas de colección y objetos de todo tipo han convertido la casa en un auténtico parque de atracciones.
Elia ha priorizado siempre la diversión de sus hijas, pero el desorden ha acabado ocupándolo todo, dejando a los adultos sin espacio. Madre e hija tienen mucho en común, pero chocan a la hora de decidir qué tirar y qué conservar. Inés Hernand y su equipo de expertos llegan para ayudarles a tomar decisiones, reorganizar las colecciones y devolver la funcionalidad a la casa.
Por otro lado, July vive con sus tres hijos en un chalet donde el desorden se ha ido acumulando. Tras su divorcio y el empeoramiento de su artritis reumatoide, la familia nunca llegó a cerrar una mudanza que aún hoy sigue abierta; tres años después, hay cajas sin abrir por toda la casa.
La falta de movilidad de July, junto a los horarios exigentes de sus hijos adolescentes, han hecho que mantener el orden sea cada vez más difícil. Ropa amontonada, espacios desaprovechados y una sensación constante de caos se han adueñado de la casa. July siente que ha perdido el control. Sus hijos quieren ayudar, pero no llegan a todo y el desorden empieza a generar angustia y conflictos. Inés Hernand y su equipo de expertos llegan para ayudarles a reorganizar la casa, adaptarla a las nuevas necesidades de July y enseñar a la familia a mantener el orden. Un cambio necesario para recuperar espacio y volver a sentirse un equipo.
