‘Pesadilla en la cocina’ se desplaza a Pinto

Foto: Atresmedia.

Esta semana, ‘Pesadilla en la cocina’ se desplaza a Pinto (Madrid) para conocer ‘Como la trucha al trucho’, un restaurante tan peculiar como el dueño que lo dirige. Emiliano, un hostelero argentino que lleva años sin ver a su familia en su país natal, atraviesa un momento complicado de su vida. A sus problemas personales se le suma una importante deuda y un negocio cuyo futuro pende de un hilo. Emiliano abrió el restaurante hace tres años junto a su entonces pareja. Con el tiempo, el desgaste de su situación personal también ha acabado afectando al local.

Explosivo, irascible y con escasa capacidad para encajar críticas, descarga a menudo su frustración sobre los empleados. Su necesidad de supervisarlo todo le lleva a abandonar constantemente la cocina para controlar lo que ocurre en sala, donde no duda en reprender al personal delante de clientes y compañeros. Junto a él trabajan Eduardo y María, dos empleados que conviven a diario con el fuerte carácter de su jefe. Mientras Emiliano intenta mantener el control de cada detalle, la falta de implicación del equipo y los continuos enfrentamientos han convertido los gritos y las discusiones en una constante, generando un ambiente cada vez más deteriorado.

Al llegar a ‘Como la trucha al trucho’, Alberto Chicote se encontrará con un negocio en el que los problemas no solo se sirven en los platos. Para descubrir qué está ocurriendo en el negocio, probará algunos de los platos de una carta tan ambiciosa como irregular en su ejecución y observará de cerca el funcionamiento del restaurante, en un servicio que pronto se verá superado por los nervios y las discusiones. Consciente del desgaste personal que arrastra Emiliano, Alberto Chicote trabajará para que el hostelero recupere la ilusión y vuelva a tomar las riendas de su proyecto. Un nuevo concepto para el local, una carta renovada y una forma diferente de trabajar marcarán el comienzo de una nueva etapa para ‘Como la trucha al trucho’. Pero el futuro del restaurante dependerá de que Emiliano consiga controlar sus impulsos, recuperar el liderazgo del equipo y demostrar que todavía está a tiempo de darle la vuelta a una situación que amenaza con llevarse por delante su negocio.

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